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lunes, mayo 18

Martí: el sendero al mejoramiento humano



Un volumen pleno de rompimientos que te sacudirán. Siete capítulos llenos de peculiaridades de Martí. Páginas donde quedan halagados, tanto ateos como cristianos, siempre que mantengan posiciones consecuentes; y termina molestando a unos y otros, si están marcados por la intolerancia. Así es el libro Ética cristiana en la poesía de José Martí de la Dra CarolinaGutiérrez, publicado por Ediciones Holguín en el 2014. Tras su agudo análisis, la autora te lanza la concepción martiana “Hasta muertos dan ciertos hombres luz de aurora”[1].
Mucho se ha buscado en la obra de Martí a lo largo de décadas.

lunes, abril 27

Tras la máscara del verdugo



Terrán fue quien ultimó al Che. Es lo que se ha dicho siempre. Ahora resulta que dos Michael nos traen una versión diferente: sus apellidos respectivos son Ratner y Smith. Ellos aseguran que detrás de Terán se movía un asesino más tenebroso. Así lo plantean en su. libro ¿Quién mató al Che? Como la CIA logró salir impune del asesinato, publicado por Ciencias Sociales en el 2014.
Su argumentación tiene en cuenta este principio:
Bajo las leyes que rigen la guerra, incluyendo la guerra de guerrillas, la muerte de un prisionero es un asesinato y constituye un crimen de guerra. El que realiza el disparo no es el responsable del crimen de guerra. Aquellos más arriba que ordenaron, accedieron o no pudieron evitar el asesinato, son también culpables de un crimen de guerra. No hay justificaciones legales para este crimen.[1]

lunes, abril 20

El ADN del neoliberalismo



El neoliberalismo nació con alergia. Lo afirmo de manera rotunda tras leer a John Brown. Según él, el liberalismo, padre de su vástago contemporáneo, padeció de urticaria a la historia y la enfermedad estaba impregnada en sus genes. Tal certeza la desarrolla este filósofo español, nacido en Marruecos y bautizado como Juan Domingo Sánchez Estop, en su libro La dominación liberal. Ensayo sobre el liberalismo como dispositivo de poder.
Al decir de Brown, el liberalismo pretende presentarse como doctrina eterna, sin principio ni fin. Según un jocoso amigo a quien consulté, quiere ser más antiguo que la humanidad, aun cuando una parte de ésta fuera quien lo concibiera y lo desarrollara.
El liberalismo, como doctrina que defiende las libertades individuales frente a la intervención del Estado, ha elaborado toda una versión sobre si mismo. Según sus creadores, constituye una conquista suprema del hombre. Cuando uno escucha esto, pasa a defenderlo casi de manera automática. Entonces el liberalismo ríe.